You Were My Hero ★★★★
Otro episodio de “créditos finales falsos” a los treinta, y luego nos ofrece un vistazo a una trama completamente diferente. De esta manera, nos ponemos al día con Allen y Nolan y el episodio cumple una doble función para su narrativa. Una de las grandes virtudes de la serie es que no se alarga innecesariamente para crear más episodios. Sin embargo, acortarlo permite una narración eficiente por parte de todos los involucrados.
Además, la historia de Mark y Eve ofrece un momento de felicidad que faltaba en los últimos episodios. Su historia, que se desarrolla dentro de otra historia, nos da esperanza para ambos personajes. La dinámica entre Mark y Eve siempre estuvo marcada por la tensión sexual, pero juntos han encontrado una calma inesperada. Es maravilloso presenciar su evolución, y da la sensación de que estaban destinados a estar juntos.
El mundo del futuro es interesante y devastador. La caída de ‘Inmortal’, convertido en tirano, es preocupante, pero no tan impactante como el futuro de Mark. Si algo nos las otras líneas temporales es que Mark suele volverse malvado ¿Podemos confiar en el Mark de esta línea ‘original’ del tiempo o prueba de que estamos siguiendo al villano de esta historia?
Fue divertido ver el regreso de ‘Battle Beast’, ya que su aparición inicial fue trepidante, presentando una gran pelea en la primera temporada. Si bien el monstruo busca la muerte, es un luchador formidable. Su retorcida ideología espartana lo distingue, pero incluso su sola presencia visual le aporta una dinámica divertida.
Por último, pero no menos importante, la revelación de Nolan es trascendental. Si los viltrumitas siempre han controlado su entorno mediante la fuerza, y la amenaza de miles de ellos mantenía la galaxia bajo control, con un número tan reducido y dos más muertos, los viltrumitas restantes serán vulnerables. Tal como Allen esperaba, esta deserción podría cambiar el rumbo de la guerra.
















