¡Ayuda! ★★★½
Película que recomiendo para verla con amigos o familiares porque es entretenida, y verlo con más personas quizás las disfrutes más.
No he visto muchas películas de la actriz Rachel McAdams pero su actuación en esta película me pareció divertido y genial, y siendo un estilo sangriento con un humor negro y llena de giros inesperados, Rachel logra hacer de esta historia de supervivencia en una isla desierta muy efectiva a su manera.
Uno de los aspectos es lo hilarante que puede ser. Esto hizo que la violencia explícita fuera más llevadera, y no le resta ni un ápice de lo psicológicamente retorcida y aterradora que puede ser.
Un aspecto que me llamó la atención fue cómo se retrató a Linda en las escenas previas al accidente. Linda es caracterizada como tan desaliñada y torpe que la negativa de Bradley a ascenderla a vicepresidenta no carece de fundamento. Su apariencia y comportamiento están por debajo de las expectativas de los ejecutivos de una empresa millonaria. No había necesidad de mostrar a Linda tan descuidada. Simplemente basar sus problemas en la mentalidad sexista de Bradley habría bastado para que el público sintiera empatía por Linda.
En un aspecto positivo, los guionistas hacen un excelente trabajo equilibrando la simpatía del público hacia cada personaje a lo largo de la película. Linda tiene la oportunidad de vengarse de Bradley varias veces y no se mantiene como la mujer sumisa del principio, aunque Bradley también tiene algunas escenas emotivas. El propósito principal es entretener, pero sutilmente plantea la idea de que uno puede cambiar para mejor, sin importar cuánto se resista. Además, hay muchos momentos desagradables y repulsivos con diversos fluidos corporales, que me revolvieron el estómago (en el buen sentido). El equipo de maquillaje hizo un gran trabajo con los dos protagonistas. El único punto débil de la película son los efectos visuales poco realistas. El accidente aéreo e incluso partes de la isla se veían artificiales. Sin embargo, hubo un momento en el que Linda cazaba un animal en el bosque que me hizo agradecer que los efectos visuales se vieran toscos en esa escena, porque disminuyó la lástima que sentía por su presa.
La película es ingeniosa a su manera, divertida, y contiene reflexiones perspicaces sobre la misoginia en el lugar de trabajo y la dinámica cambiante entre un jefe tóxico y una empleada ignorada y maltratada. Y si a eso le agregas el estilo trepidante de Sam Raimi, como fue en sus primeras películas, vómitos a chorros, sangre volando por todas partes y un puñado de escenas descabelladas, la vas a pasar bien entretenido.




No hay comentarios.:
Publicar un comentario