martes, 1 de septiembre de 2026

Mutafukaz (2017)

★★★★ [👍]

La historia se desarrolla con un enfoque en las comunidades afroamericanas y latinas, la cual no se ve mucho en animaciones cuasi de nicho como esta. Por eso me parece interesante, además de que está bien ejecutado a su manera.

Angelino es un huérfano que vive en un apartamento destartalado con su amigo Vinz. Su vida es bastante monótona y aburrida, pero lo que ignora es que una organización secreta lo sigue de cerca. La razón es simple: Angelino posee poderes ocultos, aunque por ahora permanecen latentes. Cuando un camión lo atropella de camino a casa, algo se despierta en su interior y comienza a ver extrañas apariciones. Angelino no tiene mucho tiempo para reflexionar, ya que esa misma noche su apartamento queda destrozado a tiros, él y Vinz deben desaparecer sin dejar rastro durante un tiempo. Es el comienzo de una aventura de lo más alocada.

La película no oculta su inspiración en diversas influencias culturales. El estilo de animación tiene una clara (aunque alternativa) estética anime, mientras que los personajes presentan rasgos más occidentales. El ambiente urbano y marginal sitúa la película en suelo estadounidense, y las guerras de pandillas y los elementos de lucha libre hacen referencia a las comunidades minoritarias que conforman el trasfondo de la historia. Pero además hay una invasión alienígena, lo que añade toques de fantasía, algo terror y ciencia ficción. Percibo también una influencia de ‘Venom’ de Marvel en las secuencias de lucha de Angelino, mezclada con un humor al estilo Deadpool. Además, Angelino protagoniza algunas batallas sangrientas que evidencian la gravedad de su situación y momentos bastante intensos.

La película también resulta increíblemente singular por la forma en que construye su mundo oscuro y crudo, con apartamentos destartalados, pandillas y personajes que intentan sobrevivir en una zona de bajos ingresos. Todos estos elementos se muestran con claridad a lo largo de la película, lo que hace que los momentos más maduros de la historia funcionen. Este entorno realista cobra vida gracias al concepto de invasión alienígena, y este elemento de ciencia ficción, que normalmente no encajaría con este contexto, demuestra ser una parte fundamental de la trama. El misterio sobre por qué Angelino comienza a tener estas visiones tras un accidente es cada vez mayor, y resulta difícil ignorarlo.

Mutafukaz guarda un parecido con “Tekkonkinkreet” (2006), una de esas joyas infravaloradas de la animación, el cual vi y escribí de él en el blog. No alcanza el mismo nivel, pero la mezcla de dibujos tradicionales, la fotografía, los diseños y la animación es de primera categoría. El ritmo es vertiginoso, lo cual no sorprende dada la cantidad de trama que tiene que abarcar, y hacen un buen trabajo construyendo la locura y la tensión, evitando que se convierta en un torbellino constante de demencia. 

En cuanto a lo comercial, tal vez fue la película equivocada en el momento equivocado y para el público equivocado. No estoy seguro de por qué no tuvo más éxito; así que solo puedo esperar que encuentre un público (de culto) que la aprecie en los próximos años.

El sólido doblaje (español de España) es de destacar, sentí que todas las voces fluyeron de manera casi natural, y hubiese sido interesante tener un doblaje latino también.

Sin embargo, hay momentos en la historia que podría haber sido mejor, ya que suceden demasiadas cosas a la vez. Algunas sub-tramas y ciertos personajes secundarios no reciben suficiente atención como para desarrollarse por completo, por lo que parecen más una distracción que otra cosa. Es una lástima, porque disfruté mucho de algunas de sus personalidades extravagantes y sentí que podrían haber contribuido a la trama principal en lugar de desviarnos de ella.

El tono oscuro de la película también se mezcla con su humor, ya que sus protagonistas tienen una dinámica y una química cómica genial y divertida. Todo esto gracias a las excelentes interpretaciones de voz. Hacen un montón de referencias a la cultura pop y tienen un humor meta que al principio no me convenció del todo, pero que con el tiempo me acabó gustando.

En conjunto, las locuras y extravagancias la convierten en una película memorable e increíblemente original. Si bien algunos aspectos de la trama flaquean, sigue siendo una experiencia fluida y entretenida de principio a fin. Los dos ‘protas’ o los tres mejor dicho, son curiosos, disfrute muchos de sus personalidades. Y me sorprendió que en su banda sonora incluyeran canciones de reggaetón, la cual no se ve mucho en animaciones de este estilo, además de que le agrega una dosis de intensidad. Me gustó.

Director: Shoujirou Nishimi