lunes, 31 de agosto de 2026

Passenger (2026)

El Pasajero Del Diablo ★★★

Su enfoque narrativo, su ritmo y una atmósfera asfixiante me gustaron. Fue una pesadilla trepidante en la autopista.

Passenger narra la historia de una pareja cuyo viaje nocturno por un tramo remoto de la carretera se transforma poco a poco en algo cada vez más extraño e inquietante. Lo que comienza como un viaje ordinario rápidamente se convierte en paranoia, horror psicológico y encuentros perturbadores, a medida que la pareja se da cuenta de que algo anda muy mal mucho antes de comprender del todo a qué se enfrentan.

La película empieza con fuerza. La secuencia inicial presenta un plano secuencia que te atrapa de inmediato y marca el tono. Es tensa, inquietante y está dirigida sin pretensiones. Más adelante hay otro momento que involucra una secuencia de persecución en un aparcamiento casi vacío, y de nuevo, es el tipo de escena que te recuerda que su atmosfera va ser puro suspenso y tensión. Algunas de las escenas más tranquilas resultaron, más inquietantes que los momentos de terror más intensos. 

El problema es que hay ideas que resultan mucho más extrañas e interesantes de lo que la película se atreve a explorar. Al principio, la carretera interminable y el aislamiento constante crean una atmósfera onírica, como si los personajes estuvieran atrapados en algo de lo que no pueden escapar. Sinceramente, me hubiera gustado que la película profundizara más en ese aspecto, porque esos momentos fueron, sin duda, los mejores para mí.

En cambio, poco a poco se adentra en terrenos de terror mucho más familiares a medida que avanza. En el acto final, sobre todo, da la sensación de que la película deja de confiar en sus ideas más interesantes. Algunas partes del final de repente empieza a sentirse más predecible de lo que prometía la premisa original.

En cuanto a la interpretación, ‘Lou Llobell’ y ‘Jacob Scipio’ están bien. Ninguno ofrece una mala actuación. El mayor problema radica en que la relación entre ambos personajes no termina de cuajar emocionalmente, aunque creo que esto se debe más al guion que a los propios actores. Muchos de sus diálogos resultan algo forzados, lo que dificulta conectar con la historia cuando el aspecto emocional cobra mayor importancia. Dicho esto, hay escenas en las que ambos actores dejan entrever una profundidad emocional. Pero simplemente, la química no llega a ser lo suficientemente consistente.

Visualmente, la película logra mantener el interés, y hay momentos en que la atmósfera crea una auténtica sensación de inquietud. Sin embargo, nunca llega a explotarlas del todo. El ritmo decae ocasionalmente, el misterio pierde interés a medida que se revelan las respuestas, y la experiencia general se convierte en algo a veces frustrante.

La película luce genial, eso sí. El director sabe cómo usar la oscuridad a la perfección sin que resulte imposible ver nada. Las escenas nocturnas en la carretera, en particular, tienen una atmósfera realmente inquietante, y el diseño de sonido contribuye en gran medida a mantener esa tensión latente en segundo plano durante los momentos más tranquilos.

El problema del guion radica en su incapacidad para encontrar el equilibrio adecuado entre la dinámica de la pareja y la mitología del folclore del terror. Como resultado, las emociones fuertes siguen siendo escasas y distantes entre sí, incluso cuando se invierte más tiempo en explorar la reunión de personas que viven en furgonetas. Sigue siendo un problema muy específico porque los momentos de terror son ineficaces y están diseñados para funcionar solo de forma aislada. Serás testigo de un incidente aislado en la carretera que amenaza con aumentar el miedo, pero no se compromete del todo a crear una atmósfera de terror a su alrededor.

La mitología detrás del supuesto folclore es poco convincente, que apenas se basa en símbolos para comunicar el ángulo lógico de las cosas. Todo lo que obtienes es algo de información con la protagonista hojeando un libro que encuentra por casualidad en una librería. Esto, mientras ocurre después de un incidente aterrador en el estacionamiento que no fue captado por la cámara del auto. Desde una perspectiva estructural, el enfoque debería haber estado directamente en el folclore desde ese punto, pero en cambio lo que se obtiene son momentos acogedores seleccionados al azar, a menudo interrumpidos por situaciones de terror.

Passenger resulta frustrante por momentos. Aun así, la atmósfera funciona, un par de secuencias son memorables y es entretenida. Tiene algunos altibajos, pero nunca se desvía por completo de su rumbo y sigue siendo una película de terror disfrutable.

Director: André Øvredal

The Chaser (2008)

-☆☆☆☆☆- [sin calificación] [👍] [👎] MIXTO

No me gusto o tuve sentimientos encontrados al terminar de verla. Siento que los thriller de ese estilo medio tosco de asesinos seriales no han envejecido bien para mí, especialmente en películas de los 90s, 2000s incluso del 2010s, obviamente hay excepciones como la película Zodiaco (2007), pero las excepciones no hacen la regla. Aunque para ser sincero no soy fan de los thriller policiacos en general. Y fue estresante verla en el sentido de que su estilo brusco e intenso se me hacía monótono a lo largo de la película, tiene que haber un equilibrio para que las escenas intensas tengan más impacto. Por ejemplo otra película coreana “I Saw the Devil” (2010) lo hizo mejor, sus escenas fuertes tuvieron más impacto. Además no pude empatizar con casi ningún personaje.

La premisa de este thriller, un proxeneta persigue a un asesino en serie que ha secuestrado a una de sus chicas. El director ejecuta coreografiando un tenso juego del gato y el ratón en las calles de Seúl, al menos durante la primera media hora, hasta que el culpable es capturado y la persecución se convierte en una carrera contrarreloj para encontrar a la secuestrada. Parte de la tensión disminuye en el segundo acto ya que se vuelve algo lento y aburrida.

La búsqueda se convierte en una carrera contrarreloj, ya que el asesino solo puede ser detenido durante 12 horas sin pruebas, a pesar de haber confesado todo. Resulta curioso la forma en que se retrata a los policías: Incompetentes, dando vueltas en círculos, incapaces de conectar las pistas más simples, la imagen que se nos presenta recuerda mucho a otra película coreana "Memories of Murder" (2003) la cual me parece muy superior. No sorprende entonces que el proxeneta ex-detective, acabe convirtiéndose en un héroe involuntario. Su búsqueda comienza siendo egoísta, ya que simplemente su empresa no puede permitirse perder a otra chica.

El proxeneta es decir el protagonista es un hombre difícil de descifrar. Al menos durante la primera hora. Sigue siendo un personaje ambivalente, lo que le añade profundidad y permite al público sumergirse en la historia. Ya depende del espectador si logra empatizar con él, en mi caso no. Obliga a la chica aceptar un cliente a pesar de que está enferma. Por otro lado, también se preocupa por la seguridad de sus chicas. Sin embargo, su carrera y su círculo social se mantienen en una zona gris legal.

El asesino serial es todo lo contrario: desde el principio queda claro qué clase de monstruo es y sus motivos (aparte de la supuesta impotencia sexual). Esto podría considerarse demasiado simplista. Hubiera sido mejor que conservara al menos algunas facetas, porque aunque su personaje funciona como un villano vacío, su superficialidad es también uno de los puntos más débiles de la película.

Todas las demás actuaciones están a la altura, aunque ninguna destaca especialmente. Aun así, habría sido bueno que al menos uno de los policías hubiera mostrado algo de personalidad. En el aspecto técnico, ‘The Chaser’ sabe cómo cautivar al público: la casa, lúgubre y sucia, especialmente el baño del asesino. Además, el director utiliza ángulos de cámara y cortes dinámicos, estratégicamente ubicados en el momento justo. Nunca comete el error de priorizar los efectos técnicos sobre la historia, razón por la cual su trabajo se siente incómodamente realista, brutal y oscuro.

Si bien hay algunas escenas sangrientas, incluyendo un martillo usado como arma, el director no pierde la oportunidad de entrelazar toques de humor negro a lo largo de la película. Esto para mí no funciono del todo, ya que el contraste con las otras escenas, a menudo oscuras, no se siente ese impacto o equilibrio en su forma de narrar esta historia. En particular, la escena hacia el final de la película reduce nuestra reacción a gemidos de dolor de una lucha intensa, intentando derribar todos nuestros valores morales tradicionales, la cual se inspiró en “Seven” (1995), la cual confieso que si bien me gusto la película dirigida por David Fincher, igual considero que está sobrevalorada, pero eso ya es otro tema.

Es una lástima también que resulte un poco larga, con algunas tomas tal vez innecesariamente extensas. Las escenas de acción, o mejor dicho, las de lucha, son demasiado "auténticas", o mejor dicho, poco estéticas y algo aburridas. El final también es demasiado típico para el género. Aun así, como mencionó tengo sentimientos encontrados, este thriller tiene suficientes peculiaridades y un realismo bien logrado para mantenernos enganchados hasta el final.

Director: Na Hong-jin