The Locked Room ★★★½ [👍]
Este episodio te engancha para seguir viendo más.
Como ya he mencionado antes, la serie aborda la relación central entre Martin y Rust de una manera convincente. Me resulta interesante cómo Martin siempre comenta la ostentación de su compañero, sus discursos elaborados y su peculiar forma de ser, criticándolo siempre que tiene oportunidad. Son dos personas capaces de analizarse mutuamente y detectar ciertos defectos, pero cuando se trata de sus propias vidas, la cosa cambia.
Eso se ilustra muy bien en la escena de la cita doble, transmitiendo las psiques dañadas de los involucrados y el deterioro de las relaciones. Martin y Rust no son personas que puedan simplemente salir a divertirse de verdad porque ya han cruzado el punto de no retorno. Rust dice después que sabe que quiere estar solo, y Martin pone sus ojos en el nuevo novio de Lisa. Es la señal de alguien que ya se ha rendido y alguien que sigue insistiendo en mantener las apariencias, y ambos están trastornados por dentro. Cuando Martin le pregunta a su pareja si puede amar a dos mujeres a la vez y Rust responde con una afirmación sobre la incapacidad de los hombres para amar, resume perfectamente sus situaciones: Martin parece ver a las mujeres, incluso a su hija, como ideas en lugar de personas, ideas que necesita adoptar para seguir siendo respetable. Rust, por otro lado, da la sensación de que tiene un vació emocional casi incurable, acepta su situación estancándose en el pasado pero no quiere mejorar su presente y futuro, para él prácticamente no hay un: comenzar de nuevo.
Hablando de opiniones, la conversación sobre religión al principio está muy bien escrita. McConaughey y Harrelson interpretan ese tipo de conversaciones casi a la perfección, con la dosis justa de humor y tensión.
También me gusta lo que la serie está haciendo con Maggie y Rust, y el hecho de que ella parece encontrar más consuelo en sus conversaciones (aclaro que no lo veo tanto como tensión sexual, sino más bien como una conexión emocional). Es una buena continuación de escena de la cena familiar y amical del primer episodio. Le da nueva vida a varias historias.
Aparte de algunas ideas y sospechas en constante desarrollo, y un par de escenas individuales intensas y curiosas, el episodio tiene un final de mucha intriga. La escena final de suspenso es un recurso muy efectivo que te atrapa para seguir viendo toda la temporada, de un tirón incluso como me paso. Reginald, el primer sospechoso importante que nos ha dado la serie, aparece en pantalla con un atuendo al estilo de un carnicero a lo Masacre de Texas, blandiendo un machete. Reginald aparece como un villano o monstruo clásico de las series de terror. Y así es como Rust lo llama: un monstruo. Hay muchas expectativas para el próximo episodio, y sin duda será interesante como la serie lo desarrolla a su estilo.


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